Ante la creciente preocupación por el abastecimiento de gas natural en el país y la propuesta de flexibilizar las normas para dinamizar el suministro de gas importado, la CREG precisa que el marco regulatorio vigente exige la separación estricta entre las actividades de transporte y comercialización de gas, para asegurar el acceso abierto a la infraestructura y prevenir prácticas anticompetitivas. La CREG aclara que esta prohibición se extiende a la comercialización de gas importado, al considerarla funcionalmente equivalente a otras modalidades en el mercado primario. Cualquier modificación a esta estructura requeriría un análisis profundo de sus efectos en la competencia y el acceso equitativo, invitando a los interesados a aportar estudios que justifiquen posibles excepciones sin comprometer el mercado.