La CRA precisa sus funciones desde la regulación tarifaria en cuento a la incidencia de la cobertura y calidad. Explica que es una unidad administrativa especial de orden nacional, desempeña un papel crucial en la regulación de los servicios públicos domiciliarios de acueducto, alcantarillado y aseo. Lejos de limitarse al ámbito tarifario, su función regulatoria es integral, estableciendo marcos generales que garantizan la eficiencia, continuidad, calidad, cobertura adecuada y sostenibilidad técnica y financiera de estos servicios. La CRA incide directamente en la calidad, continuidad y cobertura mediante la definición de reglas, estándares e incentivos económicos que promueven soluciones técnicas y permiten incorporar costos eficientes para la expansión y optimización de infraestructura. Colabora estrechamente con el Ministerio de Vivienda, que dicta el Reglamento Técnico del Sector (RAS); el Ministerio de Ambiente, responsable de parámetros ambientales; y el Ministerio de Salud, que define normas sanitarias para el agua potable. Adicionalmente, evalúa la gestión financiera, técnica y administrativa de los prestadores con indicadores de eficiencia.