La Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA) precisó que los rangos de consumo de agua potable utilizados para tarifas, subsidios y contribuciones se definen por la regulación nacional y distinguen entre consumo básico, complementario y suntuario, con límites diferenciados según la altitud del territorio. Estos rangos sirven como referencia para aplicar el régimen tarifario y los apoyos cruzados entre usuarios. Además, explicó que la figura de las desviaciones significativas de consumo funciona como un mecanismo de control para detectar aumentos o reducciones anormales en los volúmenes facturados. Cuando se superan ciertos umbrales frente a promedios históricos, las empresas deben investigar la causa y pueden facturar transitoriamente con base en consumos históricos o comparables, garantizando protección al usuario y precisión en la facturación.