El Decreto establece la reglamentación para la creación y fortalecimiento de universidades públicas propias e interculturales dirigidas a las comunidades Negras, Afrocolombianas, Raizales y Palenqueras. Reconoce el derecho de estas comunidades a la educación propia que respete su identidad cultural, autonomía y autodeterminación. Define principios como la participación comunitaria, pertinencia cultural e institucionalidad propia. Establece que las instituciones deben contar con estudios de factibilidad, plan de desarrollo con enfoque étnico, recursos suficientes y registro calificado para ofertar programas académicos. Además, determina órganos de gobernanza con representación comunitaria y estatal para garantizar la gestión y la calidad educativa acorde a sus necesidades y tradiciones.