La Superservicios puede investigar irregularidades, sancionar infracciones y ordenarlas, incluyendo la separación de cargos de administradores o empleados, y la prohibición de trabajar en empresas similares por hasta diez años. La superintendencia no se pronuncia sobre procedimientos internos o sanciones específicas de las juntas directivas, pero sí puede actuar frente a hechos que afecten la prestación del servicio y que constituyan infracciones al régimen de servicios públicos, siempre que se aporten pruebas y relatos de los hechos para iniciar la investigación correspondiente.