Además, se prevé la implementación de programas piloto y estudios para evaluar el impacto de la nueva estratificación en el suministro de agua, alineando estos cambios con los objetivos nacionales de sostenibilidad. La CRA también se compromete a colaborar con entidades nacionales, locales y regionales para facilitar la transición y mitigar cualquier efecto adverso en el acceso al agua. La educación y la información a los usuarios sobre los cambios en la tarificación y subsidios son fundamentales para asegurar que las comunidades comprendan y se adapten a las nuevas condiciones, promoviendo así un acceso justo y sostenible a los recursos hídricos.