La CRA permite la recuperación de costos operativos, incluyendo el consumo de energía eléctrica, aplicando criterios específicos para grandes y pequeños prestadores. Esta inclusión busca garantizar que los costos asociados al bombeo de agua se reflejen en las tarifas cobradas a los usuarios, asegurando la sostenibilidad financiera de los servicios y promoviendo la calidad del abastecimiento. La regulación busca prevenir abusos y promover condiciones de competencia en el sector.