en los principios del libre ejercicio de la actividad económica y de la iniciativa privada, dentro de los límites del bien común.
Llos servicios públicos domiciliarios pueden ser prestados por cualquier agente, ya sea el Estado, los particulares o las comunidades organizadas, sin que para ello se requiera de un contrato entre el Estado y el respectivo prestador o de alguna autorización, toda vez que el constituyente previó, que la participación en la prestación de los servicios públicos domiciliarios se basaría
en los principios del libre ejercicio de la actividad económica y de la iniciativa privada, dentro de los límites del bien común.